En el corazón del Somontano se halla Barbastro, próspera ciudad comercial y de servicios. Te recomendamos que visites su grandiosa catedral góticorenacentista, del siglo XVI. Su casco antiguo guarda bellos ejemplos de arquitectura civil y religiosa que merece la pena que conozcas mientras das un sosegado paseo por sus calles.
A unos cinco kilómetros de Barbastro, en dirección Huesca, sobre un monte solitario se levanta el Monasterio del Pueyo. No te decepcionará subir hasta él, sobre todo si el día está despejado, ya que podrás disfrutar de unas magníficas vistas del Somontano y los Pirineos.
Si eres aficionado al vino, te damos otro motivo para que visites esta zona, y es que Barbastro ejerce de capital de la
Ruta del Vino Somontano. En el Centro de San Julián y Santa Lucía encontrarás el
Centro de Interpretación del Somontano, puerta de entrada de esta afamada ruta vitivinícola cuyos caldos forman parte de una de las cuatro Denominaciones de Origen del vino con que cuenta Aragón.
Cada mes de agosto, Barbastro es sede de una de las citas enoturísticas más relevantes de España: el Festival del Vino del Somontano. Música en directo, talleres de catas, visitas a bodegas y exquisitas tapas son los principales atractivos de esta gran fiesta del vino.
Barbastro es también capital del
Parque Cultural del Río Vero. Sus más de sesenta abrigos con
pinturas rupestres, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO, constituyen un auténtico museo al aire libre.
Al norte del Parque Cultural se extiende el
Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, donde además de majestuosos paisajes encontrarás
los barrancos más atractivos de Europa. Eso sí, hazlo siempre dirigido por un guía profesional de las empresas de la zona. Con su ayuda podrás vivir una experiencia única en un paisaje de roca y agua tan salvaje como hermoso.
Si vas con niños, te recomendamos hacer una excursión muy divertida: la de las
Pasarelas del río Vero. Se trata de una ruta de poca duración que te descubrirá los bellos rincones del río Vero a su paso por
Alquézar, una pintoresca villa medieval de visita obligada. Sobre un cerro se asientan su castillo y la Colegiata de Santa María la Mayor (no te pierdas su claustro de origen románico ni sus pinturas murales). Pasea sin prisas por su casco urbano. Ya verás como parece de cuento.
Otra villa bien cuidada por la que merece la pena callejear es
Rodellar,
convertida en centro de excursionismo al estar situado sobre el espectacular
barranco de Mascún. Varias empresas especializadas proporcionan todo tipo de actividades deportivas en este marco natural extraordinario, destacando especialmente la práctica del barranquismo y la escalada.
El Somontano es una tierra que se enorgullece de sus magníficos monumentos, testimonio de siglos de historia. Aquí te esperan iglesias románicas como las de Peralta de Alcofea o Berbegal y espléndidos conjuntos de pintura gótica como el de Bierge, que te trasladarán a la Edad Media. También podrás descubrir el legado de tradición mudéjar en el templo barroco de Santa María de Dulcis en Buera.
Después de tanta actividad, te proponemos darte un relajante y terapéutico baño en unas piscinas en las que hundirte es complicado: las
piscinas de sal de Naval, que cuentan con una concentración de sal superior a la del mar Muerto.