Unas dulces fiestas. San Blas y Santa Águeda en Mequinenza
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Las Fiestas de San Blas (3 de febrero) y de Santa Águeda (5 de febrero) son las celebraciones más emblemáticas del calendario festivo de Mequinenza y están declaradas Fiestas de Interés Turístico de Aragón.
Su origen se remonta varios siglos atrás y mantienen un marcado carácter popular y religioso. Las jornadas incluyen procesiones, actos litúrgicos y momentos de convivencia comunitaria que refuerzan el sentido de pertenencia entre los vecinos.
Uno de los elementos más distintivos de estas fiestas es la elaboración y venta de "les Coques de San Blas y Santa Águeda". Cada comisión prepara sus propias cocas siguiendo una base tradicional de aceite, harina y agua, a la que se añaden ingredientes secretos que se transmiten oralmente de generación en generación. La organización recae desde sus inicios en las comisiones femeninas de San Blas y Santa Águeda, lo que convierte estas fiestas en una expresión viva de tradición, devoción y participación colectiva. Su permanencia a lo largo del tiempo refleja la profunda implicación del pueblo en la preservación de sus raíces.
Curiosidades
La receta de “les Coques” es uno de los secretos mejor guardados de las fiestas. Cada comisión custodia su fórmula particular, transmitida entre mujeres de diferentes generaciones. Estas cocas se asocian a la protección y bendición, especialmente en torno a la salud, vinculada a la intercesión de San Blas y Santa Águeda.
La organización exclusiva por parte de comisiones femeninas refleja el protagonismo de la mujer en la tradición festiva de Mequinenza. Este rasgo distintivo aporta un componente identitario singular y ha favorecido la continuidad de la fiesta gracias a redes de transmisión oral y compromiso comunitario.
La participación popular es fundamental: los vecinos se implican en la preparación de los actos, la elaboración de las cocas y la asistencia a las procesiones. El ambiente festivo se combina con momentos de recogimiento, generando un equilibrio entre celebración, devoción y convivencia que ha consolidado la fiesta a lo largo de los siglos.