Todos los Caminos llevan a Santiago. Otros caminos jacobeos
Aragón con alma Caminos con alma Los Caminos de Santiago
Aragón no solo acoge el histórico Camino Francés que entra por Somport, sino que es un cruce de múltiples rutas jacobeas que atraviesan la comunidad desde los Pirineos, el llano y la ribera del Ebro.
Entre los accesos de montaña destacan itinerarios como la Vía Arán-Pirineos, que desciende del Valle de Arán y recorre Sobrarbe y Ribagorza, y el antiguo Camino del Puerto de Palo, que comunica eremitorios y pasos medievales en dirección a los grandes caminos jacobeos del oeste.
Desde el este, el Camino de Santiago de la Corona de Aragón, vinculado a Monzón y al legado político y devocional de los reyes aragoneses, une territorios históricos del antiguo reino. Por el suroeste discurre el Camino Castellano-Leonés, que entra en Aragón por la zona del Moncayo atravesando localidades como Tarazona, Borja, Gallur y Alagón, hasta alcanzar el río ebro y su ruta jacobea. A ellos se suma el simbólico Camino de Don Jaime, que asciende desde el Mediterráneo por el Puerto de Sagunto, evocando las rutas que enlazaban con el norte de la Península.
Curiosidades
El Camino de Santiago de la Corona de Aragón conecta localidades como Monzón, bastión templario, con Aragón y remite a la importancia del Reino aragonés en la red de peregrinación. Este trazado revive los movimientos de reyes, monjes y peregrinos medievales.
El GR 17 “Vía Arán-Pirineos” recorre alrededor de 150 kilómetros, con inicio en el túnel de Viella y descenso por el Sobrarbe y la Ribagorza hasta Berbegal. Este trazado conserva huellas medievales, cruces, hospitales e iglesias románicas que evidencian su uso histórico como ruta de peregrinación.
El Camino de Don Jaime recuerda las rutas que unían la costa mediterránea con Aragón a través del Puerto de Sagunto. Se vincula a Jaime I y a los movimientos entre los territorios de la Corona. Hoy se plantea como un itinerario histórico-cultural que conecta mar, montaña y espiritualidad jacobea.