Recreación de la Estancia del Santo Grial en Bailo
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La recreación histórica de la estancia del Santo Grial en Bailo es una jornada extraordinaria que revive, de forma teatral y comunitaria, un episodio central de la tradición grialista aragonesa.
Según la tradición local, la reliquia del Santo Grial – la copa usada por Jesús en la Última Cena – fue custodiada en Bailo entre 1014 y 1035 cuando el pueblo era sede real, antes de ser trasladada a Jaca y otros lugares del reino. Esta celebración, declarada Fiesta de Interés Turístico de Aragón en 2017, se celebra cada dos años durante el tercer fin de semana de septiembre.
Durante el evento, las calles de Bailo se transforman en un escenario medieval: vecinos ataviados con trajes de época representan la entrega simbólica del Santo Grial por parte del rey Sancho III el Mayor a las autoridades eclesiásticas, en la plaza mayor engalanada. La programación incluye mercado medieval, conferencias sobre la historia del cáliz, talleres de música medieval, justas, exhibiciones de cetrería, tiradas de arco, pasacalles, espectáculo nocturno de fuego y una comida popular temática. Para los niños se habilitan jornadas infantiles, actividades lúdicas y nombramiento de damas y caballeros, reforzando el carácter familiar y abierto de la fiesta.
Curiosidades
La Estancia del Santo Grial en Bailo destaca por la implicación de todo el pueblo en la ambientación medieval: se recrean escenas de hospitalidad al portador del Grial, se interpretan personajes históricos y se habilita un campamento medieval. El acto central es la llegada ceremonial del Grial bajo aplausos y solemnidad.
La Ruta del Santo Grial en Aragón recorre los lugares por los que, según la tradición, pasó la sagrada reliquia durante siglos: desde su llegada a Huesca, pasando por Siresa, Sasabe, Yebra de Basa, Jaca y Bailo, hasta su custodia durante siglos en el Monasterio de San Juan de la Peña o finalmente en el Palacio de la Aljafería en Zaragoza.
Aragón se ha consolidado como un referente en recreacionismo histórico, con fiestas medievales, romanas, napoleónicas o templarias en sus tres provincias. Estas recreaciones se han convertido en un producto turístico en auge.