Real Monasterio de Santa María de Sijena- Panteón Real y Museo
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El Real Monasterio de Santa María de Sijena, fundado en 1188 por la reina Sancha de Castilla, esposa de Alfonso II de Aragón, fue concebido como monasterio femenino de la Orden de San Juan de Jerusalén y lugar de retiro para damas nobles y princesas del reino.
Bajo la protección de la Corona, se convirtió en panteón real y en un centro espiritual de primer orden, donde la reina fundadora se retiró tras enviudar y fue enterrada. Durante siglos, las monjas sanjuanistas mantuvieron viva la vida comunitaria y el culto en su interior, siendo un referente religioso, cultural y político en la historia del Reino de Aragón.
A lo largo de su historia, Sijena albergó uno de los conjuntos artísticos medievales más relevantes de Europa, con pinturas románicas y góticas, tesoros litúrgicos y obras vinculadas al patrimonio real. Hoy, tras un proceso de restauración y recuperación patrimonial, el monasterio funciona como un renovado espacio museístico abierto a la visita, donde se exponen piezas originales del cenobio y se explica su historia, su espiritualidad y el legado de la Orden de San Juan.
Curiosidades
Hasta hace pocos años, el monasterio contó con una comunidad activa de monjas hospitalarias de San Juan de Jerusalén que vivían en clausura y mantenían la tradición litúrgica. Era posible asistir a misa junto a ellas, lo que daba al lugar un carácter espiritual vivo, hoy recordado en la musealización.
Sijena perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén, también conocida como los Hospitalarios, quienes combinaban vocación asistencial, espiritual y militar. Su presencia en Aragón se vinculaba a la protección de peregrinos y territorios, lo que otorgó al monasterio una relevancia política dentro de la Corona.
Hoy el monasterio es un moderno espacio museístico que exhibe esculturas, capiteles, reliquias y piezas devocionales históricas. Las visitas permiten conocer la sala capitular, restos pictóricos y la historia de las damas nobles que lo habitaron, convirtiéndose en parada clave dentro de los reales monasterios de Aragón.