Museo Diocesano de Huesca

Junto a la majestuosa Catedral, en lo que en su día fue el claustro, la Sala Capitular y la Parroquia se puede disfrutar en la actualidad del Museo Diocesano.

sites.google.com/view/museodiocesan

Sitio web

Además de su colección artística, uno de los mayores atractivos es el imponente Salón “Tanto Monta”, que ha recuperado el esplendor que en su día tuvo como salón noble y de audiencias del antiguo Palacio Episcopal. Este marco histórico por sí solo ya justifica la visita, preparándote para la riqueza artística que se despliega en sus otras salas.

La colección del Museo Diocesano abarca siglos de arte sacro, siendo una auténtico recorrido por la Historia del Arte sacro de las localidades de la Diócesis de Huesca. En el admirable claustro se exponen valiosas pinturas murales, sepulcros medievales y singulares tallas marianas, antes de pasar a las salas dedicadas al gótico donde el arte gana colorido. En lo que fue la antigua parroquia, se despliega el tesoro renacentista y barroco, con obras impresionantes como el gran Retablo del Castillo de Montearagón y delicadas piezas de orfebrería que subrayan la profunda fe y la maestría artística de la provincia.

sites.google.com/view/museodiocesan

Sitio web

Curiosidades

Retablo Mayor del Castillo de Montearagón: esta monumental pieza de alabastro, obra de Gil de Morlanes el Viejo (finales del s. XV), es uno de los tesoros del Renacimiento aragonés. Sus detalladas escenas narran la vida de Cristo y San Agustín, destacando por su exquisitez escultórica y su composición dramática.

Colección de tallas medievales de la Virgen: las esculturas marianas románicas forman una colección emotiva que simboliza la devoción medieval a la Madre de Dios. Esculpidas en madera policromada, estas imágenes de la Virgen con el Niño son icónicas del Románico oscense, caracterizadas por su frontalidad y la majestuosidad hierática.

Aunque el museo alberga una rica colección de orfebrería de los siglos XVI a XVIII (con cálices, cruces procesionales, y arquetas), la pieza de mayor notoriedad en este ámbito es la Custodia Procesional que forma parte del Tesoro de la Catedral y que, aún hoy, protagoniza en la procesión del Corpus Christi.

También te puede interesar