Lo divino en la Edad Media. La cripta de la Iglesia San Esteban de Sos del Rey Católico

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Lo divino en la Edad Media. La cripta de la Iglesia San Esteban  de Sos del Rey Católico

Al descender a la cripta de San Esteban, en Sos del Rey Católico, se entra en un espacio donde la espiritualidad medieval se representa a través de un impresionante conjunto de pinturas murales góticas del siglo XIV, con raíces que algunos estudios sitúan ya a finales del XIII.

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La bóveda del ábside central está dedicada a la Virgen del Perdón y desarrolla un ciclo mariano que incluye la Coronación de la Virgen, la Anunciación, el Nacimiento, la Epifanía, la Resurrección, la Ascensión y Pentecostés. A estas escenas se suman un Calvario y el episodio de la Conducción del cuerpo de María, con la profanación del judío Jefonías.

En el intradós del arco se representan figuras del Antiguo Testamento como Job, Daniel, Salomón, David y Zacarías, junto a la Parábola de las diez vírgenes y la Dormición de María. El simbolismo, la expresividad lineal y los colores ocres ofrecen un recorrido visual que unía devoción, enseñanza y contemplación, convirtiendo este espacio subterráneo en un lugar de profunda carga espiritual.

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Curiosidades

El ábside central de la cripta se consagra a la Virgen del Perdón, advocación vinculada al consuelo y la intercesión. La escena de su coronación aparece como punto culminante del ciclo y refuerza la idea de María como Reina del Cielo, guiando a los fieles desde lo humano hacia lo divino.

El episodio del judío Jefonías, quien intenta profanar el cuerpo de la Virgen y queda castigado milagrosamente, era una escena muy difundida en la iconografía medieval. Su representación en la cripta tenía un fuerte valor ejemplarizante, mostrando el poder protector de María frente a la incredulidad y el sacrilegio.

Las otras capillas de la cripta desarrollan temas cristológicos y hagiográficos: una bóveda con Cristo Pantocrátor rodeado por el Tetramorfos y otra con escenas del martirio de San Pedro. Esta diversidad temática creaba un recorrido simbólico que guiaba al visitante desde la contemplación mariana hasta la afirmación de la fe apostólica.

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