Valle de Chistau
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Rincón paradisíaco, en el que el lago se rodea por las murallas del macizo de Cotiella, con espesos bosques de pino, praderas floreadas y agujas monolíticas como Es Litás y las peñas que servían de reloj natural en el valle según la posición del sol.
Rincón paradisíaco, en el que el lago se rodea por las murallas del macizo de Cotiella, con espesos bosques de pino, praderas floreadas y agujas monolíticas como Es Litás y las peñas que servían de reloj natural en el valle según la posición del sol: las Diez, las Once, del Mediodía y de la Una. El agua se infiltra hasta aparecer en el barranco de l’Ibon, lo que hace causa fuertes estiajes, que dan lugar a una tremenda variedad de paisajes y de colores según la época del año. En este entorno habita gran variedad de anfibios y también destacan especies de plantas acuáticas de gran rareza. Es un lugar de leyenda, como la que la da al lugar el nombre de Basa de la Mora, que cuenta que la noche de San Juan, emerge de las aguas del ibón bailando una princesa musulmana encantada, pero a la que solo pueden ver las personas buenas de corazón y sin pecados. Este aire mítico se refuerza con los restos de tres cromlech, círculos de piedras megalíticos, cerca del refugio de Labasar.
Desde el refugio Labasar se llega al circo donde se sitúa el ibón por el sendero señalizado GR 15, un corto recorrido sin apenas desnivel, atravesando suaves praderas y una masa de bosques de pino negro. Los senderistas pueden iniciar el GR desde el mismo casco urbano de Saravillo (7,5 km y 915 m de ascenso) siguiendo un camino, empinado pero fácil, por el bosque, cruzando varias veces la pista para vehículos. Otra opción a pie es seguir el PR-HU 87 desde Plan (6 km y 788 m de ascenso), que llega al ibón remontando el barranco de l’ Ibón.
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