Caravaca de la Cruz, en la Región de Murcia, es una de las cinco Ciudades Santas junto a Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Santo Toribio de Liébana, todas con jubileo perpetuo.
Su fuerza espiritual la convierte en destino mundial de peregrinación, pues en su santuario se venera un fragmento de la Cruz de Cristo. Según la tradición, el 3 de mayo de 1232 dos ángeles depositaron la reliquia en el antiguo castillo de Caravaca, en plena lucha entre cristianos y musulmanes, marcando para siempre el carácter sagrado de este lugar.
Como en las rutas jacobeas, los caminos hacia Caravaca son numerosos, pero destaca el Camino de la Vera Cruz, que recorre 900 kilómetros desde Roncesvalles hasta Murcia atravesando cinco comunidades autónomas. Aragón ocupa el corazón de este itinerario: entra desde Tudela y pasa por Tarazona, Talamantes, Illueca, Calatayud y Daroca; continúa por la provincia de Teruel a través de Calamocha, Argente, Alfambra, la ciudad de Teruel y Villel antes de adentrarse en la Comunidad Valenciana rumbo al santuario murciano.
Curiosidades
Aragón cuenta con su propia Vera Cruz: la Colegiata de Santa María La Mayor de Caspe custodia el que es tercer fragmento de cruz de mayor tamaño de todo el mundo, solo por detrás del conservado en la Catedral de Notre Dame de París y el del lugar santo de Santo Toribio de Liébana en Cantabria.
Aragón es un territorio atravesado por multitud de Caminos con Alma, cada uno con su atractivo turístico y valor espiritual: los Caminos Jacobeos francés y del Ebro, la Ruta del Santo Grial, las Camino de Santa Orosia en Jaca y Yebra de Basa el Camino Ignaciano, el Camino de San José de Calasanz, etc.
Los municipios por los que discurre el trazado del Camino de la Vera Cruz en Aragón, se han unido en la Asociación Aragonesa de Municipios del Camino de la Vera Cruz, que busca cooperar para señalizar más claramente el trazado, promocionarlo como ruta cultural y espiritual, y coordinar atractivos turísticos, servicios de alojamiento y gastronomía locales.