Alma es viveza, espíritu, energía, aquello que nos da aliento y fuerza. Aragón es una tierra con alma, con profundas raíces.
Aragón conserva dos milenios de historia religiosa en templos, cartujas y monasterios donde el arte y la espiritualidad se siguen respirando. Caminos de peregrinación y un calendario de fiestas y tradiciones completan una experiencia que se vive con emoción, silencio y celebración.