¿Te apetece refrescarte en un ibón del Pirineo aragonés?

Con estas temperaturas, ¿se te ocurre un plan mejor que refrescarte en un lago de montaña? Te proponemos una excursión que culmine en un ibón en cualquiera los valles pirenaicos aragoneses.

Por si no lo sabes, ibón es el nombre que damos en Aragón a los lagos de montaña de origen glaciar situados en los Pirineos. Entre nuestras grandes cumbres se esconden más de 200, sorprendentes islas de agua dulce en medio de un mar de montañas que en verano se hacen más apetecibles que en ninguna otra estación.

Son una de las piezas fundamentales de la riqueza natural y ecológica del Pirineo oscense y si te gusta el senderismo, será también uno de los más bellos hallazgos que puedas encontrarte en el camino.

Inicia tu ruta temprano y cuando empieces a sentir el calor, encontrarás ante ti la mejor de las recompensas: el agua fresca de un ibón rodeado de un entorno de incomparable belleza… difícil resistirse, ¿verdad?

Te proponemos aquí unas cuantas opciones:

VALLES DE HECHO Y ANSÓ
Comenzando por el Parque Natural de los Valles Occidentales destacaremos el ibón de Estanés, una ruta ideal para descubrir en familia por ser un ascenso fácil y cómodo que se puede realizar en tan solo dos horas desde Sansanet, en la vertiente francesa del valle del Aragón. Otra opción es comenzar en la Selva de Oza, al fondo del valle de Hecho, desde donde el itinerario es más largo pero nos lleva por el valle de Aguas Tuertas, uno de los paisajes más idílicos del Pirineo aragonés. Partiendo también desde Oza se puede llegar en dos horas al ibón de Acherito, uno de los pocos ibones naturales de la cordillera pirenaica que no han sufrido la intervención humana.
 
VALLE DE TENA
En el valle de Tena proponemos dos hermosos itinerarios que discurren por la ruta GR-11: los ibones Azules de Panticosa y el ibón de Respomuso. El primero parte del balneario de Panticosa y remonta el río Caldarés. El camino, de unas tres horas de duración, pasa por los ibones de Bachimaña y permite disfrutar de un agreste paisaje de alta montaña. El ascenso al ibón de Respomuso se puede iniciar en el embalse de la Sarra, al que se accede por carretera desde Sallent de Gállego. Todo el recorrido discurre paralelo al río Aguas Limpias y en el camino encontraremos numerosas cascadas, pasaremos por un extenso bosque de hayas y cruzaremos el profundo congosto creado por el barranco en el Paso del Onso.
 
VALLE DE PINETA
Desde el valle de Pineta se inicia la excursión al lago o ibón de Marboré, uno de los más visitados del Pirineo por su belleza y por su privilegiada ubicación: una altiplanicie rodeada de varias cumbres que superan los tres mil metros. La excursión exige un considerable esfuerzo –unas seis horas de ascenso y un desnivel de casi 1400 metros- pero se verá recompensado con una de las vistas más espectaculares del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
 
VALLE DE GISTAÍN
El valle de Gistaín esconde un lago encantado rodeado de leyendas ancestrales: se trata del ibón de Plan, también conocido como Basa de la Mora. Se puede llegar hasta él en unas tres horas y media desde Saravillo o desde Plan aunque también existe la posibilidad de subir en coche por una pista forestal que parte de Saravillo y nos deja a tan solo media hora del ibón.
 
VALLE DE BENASQUE
Desde la entrada al valle de Estós, a 3 kilómetros de Benasque, comienza una preciosa ruta que permite conocer en un solo día tres de los casi 100 ibones que existen en el Parque Natural Posets-Maladeta: Ibonet de Batisielles, ibón de Escarpinosa e ibón Gran de Batisielles.
 

Ibones de Aragón