La Dirección General de Turismo presenta nuevas rutas slowdriving

José Luis Soro descubre 9 rutas turísticas que completan la oferta que ya existía. Estos itinerarios descubren lo más auténtico de Aragón con un producto pionero que despierta gran interés en los países europeos.

El consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda ha presentado las nueve rutas de slowdriving con las que se completa este producto turístico impulsado en 2018 que es pionero e innovador. Las rutas slowdriving recorren la geografía aragonesa llegando a comarcas y municipios poco turísticos y ofreciendo itinerarios para todo tipo de turistas: moteros y moteras, viajeros en autocaravanas o furgonetas camperizadas, para turistas que realizan escapadas de día en famila… Se trata de un producto innovador que se ha denominado “Slowdriving” y que despierta mucho interés entre las agencias de viajes europeas y entre las revistas especializadas en el sector.

“”Slowdriving Aragón” consiste en recorrer rutas por carreteras, principalmente secundarias, para visitar lugares recónditos o escondidos, poco conocidos, pero de gran belleza y atractivo, y que, por eso mismo, suponen un plus diferencial para el turista porque se convierte en el protagonista de una historia turística que recorre a su ritmo y con la predisposición de dejarse sorprender. Permite descubrir Aragón de forma tranquila, disfrutando del paisaje y del patrimonio cultural.

¿Cuáles son las nuevas rutas?

Ruta Maravillas de Tena y el Serrablo. En esta ruta ponemos en valor una joya de la arquitectura aragonesa como son las iglesias del serrablo. Y con esa excusa invitamos a los turistas a conocer el valle de Tena. La ruta arranca en Lárrede, junto a Sabiñánigo y termina en Búbal tras recorrer Biescas, Lanuza, Sallent de Gállego e invitarnos a visitar el Parque de la Cuniacha.

Ruta Senda de Ordesa. El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es uno de los principales recursos turísticos de Aragón y su entorno ofrece un complemento ideal para perderse: Añisclo, Aínsa, el Valle de Bujaruelo, Jánovas, Boltaña… una ruta en la que se combina el senderismo con el slowdriving

Ruta Pirineo Salvaje. Un recorrido hacia lo salvaje, la posibilidad de descubrir las cumbres más altas del Pirineo Aragonés y las aguas puras del Ésera, la belleza de Isábena, el misterio de Obarra y la magia de Benasque.

Ruta Prepirineo insólito. La historia escrita en los núcleos urbanos que componen esta ruta que recorre el Sobrarbe y La Ribargoza: Aínsa, Graus, Montañana medieval… y la historia natural escrita en la roca de parajes tan impresionantes como las pasarelas de Montfacó o la Muralla de Finestras.

Ruta del Desierto y las Cartujas. Los Monegros son un destino ideal para observar la fauna y la flora esteparia, pero también para los amantes de la historia, las tradiciones, la gastronomía, la tranquilidad y la aventura. Enclaves como el Monasterio de Sijena, la Cartuja de las Fuentes, la Ruta Orwell en Alcubierre, los monolitos o torrollones de Piracés o la laguna de Sariñena, son imprescindibles para conocer este sorprendente territorio.

Ruta del Ebro, Goya y Vestigios de la Guerra. Una ruta que arranca en la casa natal de Goya para atravesar los vestigios de la guerra en Belchite. Desde ahí, la ruta por carretera se pega al río Ebro para conocer la cultura de la ribera, el monasterio de Rueda, los meandros del Ebro y el Mar de Aragón y el embalse de Ribarroja.

Ruta La Toscana Aragonesa. Una forma de sentir la magia del Matarraña, ese poder de una comarca que se convierte en referente del relax, la desconexión y la belleza del paisaje mediterráneo. Valderrobres, Cretas, Beceite son algunas de las paradas más interesantes en esta ruta.

Ruta Rincones Mágicos de Teruel. Esta propuesta, vinculada y cercana a un lugar de referencia para el mundo del motor como es Alcañiz, nos invita a descubrir la Semana Santa del Bajo Aragón, la cultura minera de Aragón, la figura de Buñuel y la sorprendente geología presente en las Cuevas de Molinos, el parque natural del Río Martín.

Ruta del Agua y del Mudéjar. El agua como fuente de salud, como elemento de relax y como excusa para descubrir el patrimonio mudéjar de la Comunidad de Calatayud. Esta ruta nos invita a disfrutar de los balnearios, del Monasterio de Piedra y de ciudades como Calatayud.